International  Biennial of  Performance  VII  Bienal Internacional de Performance

26.	Valeria Montoya Giraldo – Colombia – Otro cuerpo PerfoArtNet 2020

Valeria Montoya Giraldo – Colombia – Otro cuerpo

 

Un diálogo entre el cuerpo, el dolor y la enfermedad El deterioro es enfermedad, es debilitamiento del cuerpo y de su sistema, es una afección fisiológica o mental que surge por afecciones internas o externas. Se puede contemplar como malestar o entender como el mal funcionamiento del cuerpo, normalmente la enfermedad llega con el dolor, es difícil de combatir y es difícil de eliminar. El dolor no solamente nos habla de una sensación física. El dolor es invasivo, es molesto, intenso y a veces desagradable.

El cuerpo lacerado y en silencio abarca la vida, ese cuerpo se piensa en el espacio, explora el lugar vacío y recorre los pensamientos con el recuerdo. El ejercicio de recordar, construye un contenido y una evidencia. La recolección de los fragmentos de cuerpo, construyen una materia prima. El vestigio, los pedazos, los restos y las huellas, me dejan reconstruir el pasado de algo que existió. El dolor es restaurativo, conectarse con el padecimiento corporal puede terminar en el surgimiento de un intento. Lo que estuvo silenciado tiende a manifestarse con el tiempo. Los fragmentos de una vida que ha estado llena de pequeños quiebres llegan a la superficie y hacen recoger el cuerpo. Es un cuerpo lacerado en silencio contenido por sí mismo. Sus sensaciones le aterrizan los pensamientos. Los pedazos, los restos, las huellas y los vestigios fabrican un nuevo cuerpo. Es lo sutil y es lo latente. Es la nada entre un proceso más grande que las acciones. Es el inicio, pero también puede ser el final, y es allí cuando el intento de construirse desde una práctica se vuelve válido.

¿Cómo se construye otro cuerpo?

En esta propuesta presento una práctica -una acción- de construirse un nuevo cuerpo desde los residuos que ese mismo cuerpo deja. A partir de la recolección de mis cabellos y por medio de la ejecución de una pequeña acción entre mis manos, pienso en la elaboración de unas piezas que voy a llamar anillos, que desde la repetición de una acción y acumulación material de estos, empiezan a tener un significado emocional y físico de un estado que atraviesa mi cuerpo. Son anillos construidos en los no momentos, en los no lugares, porque no tienen un lugar específico más allá de las manos. Su lugar son las manos mismas y en la ausencia de un lugar físico donde se pueda regresar con el recuerdo, el cuerpo como activador de una acción, se convierte en un lugar de memoria. Los anillos de pelo son pues un contenedor de tiempo mismo. Con ellos, al igual que el recuerdo pasa que nunca se vuelve a lo mismo ya que se regresa con otro tiempo y en un código de cambio. Se regresa a un evento modificado por unos filtros y unos códigos. Y se enfrenta la incapacidad. Los anillos para mí son una analogía de un evento corporal pensado desde la enfermedad y el padecimiento, ellos son el intento de ejecutar una acción, el intento de regresar a algo -de entenderlo- de superarlo , para darse cuenta que el resultado no se debe pensar desde lo físico -escultura material- sino desde la importancia misma de la acción que construye una superación desde la vivencia de ella misma. Se regresa desde una distancia, desde un afuera, desde una frontera. El motivo de la acción sobre el cuerpo es construirse otro cuerpo desde el residuo y desde la práctica, es desde esa frontera desde donde pienso la enmancipación, la liberación de una misma al construirse de otra manera por medio de una acción que atraviesa el tiempo y la materialidad. Es pensarse independiente de algo que como el padecimiento, la enfermedad, la incapacidad o el dolor nos ha vuelto dependientes de una situación o circustancia.

En términos formales propongo hacer un performance en vivo, en donde estoy sentada en frente de una mesa, me peino el cabello, recolecto los residuos y tejo los anillos de cabello para acumularlos en una montaña que ya llevo elaborando desde hace un año aproximadamente. Es una acción pequeña que revela su trascendencia desde la repetición. Adjunto un video de la acción para que quede más clara y fotografías de la montaña de anillos.

 

A dialogue between the body, pain and disease, Deterioration is disease, is a weakening of the body and its system, is a physiological or mental condition that arises from internal or external conditions. It can be seen as discomfort or understood as the malfunctioning of the body, usually the disease comes with pain, is difficult to fight and is difficult to eliminate. Pain does not only tell us about a physical sensation. The pain is invasive, annoying, intense and sometimes disgusting.

The lacerated and silent body embraces life, that body thinks in space, explores the empty place and runs through thoughts with memory. The exercise of remembering builds a content and evidence. The collection of body fragments builds a raw material. The vestiges, the pieces, the remains and the traces, let me reconstruct the past of something that existed. Pain is restorative, connecting with corporal suffering can finish in the emergence of an attempt. What was silenced tends to manifest itself over time. Fragments of a life that has been full of small breaks come to the surface and cause the body to pick up. It is a body lacerated in silence contained by itself. Its sensations terrify its thoughts. The pieces, the remains, the footprints and the vestiges fabricate a new body. It is the subtle and it is the latent. It is the nothingness between a process greater than actions. It is the beginning, but it can also be the end, and that is when the attempt to build from a practice becomes valid.

How do you build another body?

In this proposal I present a practice - an action - of constructing a new body from the residues that that same body leaves behind. By collecting my hair and performing a small action in my hands, I think of the elaboration of some pieces that I will call rings, which from the repetition of an action and their material accumulation, begin to have an emotional and physical meaning of a state that crosses my body. They are rings built in the non moments, in the non places, because they do not have a specific place beyond the hands. Their place is the hands themselves and in the absence of a physical place where one can return with the memory, the body as the activator of an action, becomes a place of memory. The hair rings are therefore a container of time itself. With them, as with memory, it happens that one never returns to the same as one returns with another time and in a code of change. You return to an event modified by some filters and some codes. And one faces the incapacity. For me, the rings are an analogy of a corporal event thought from the illness and the suffering, they are the attempt to execute an action, the attempt to return to something -to understand it- to overcome it, to realize that the result should not be thought from the physical -material sculpturing- but from the very importance of the action that builds an overcoming from the experience of itself. One returns from a distance, from an outside, from a border. The reason for the action on the body is to construct another body from the residue and from the practice, it is from that frontier that I think of the enmancipation, the liberation of oneself by constructing oneself in another way by means of an action that crosses time and materiality. It is to think of oneself as independent of something that, like suffering, illness, disability or pain, has made us dependent on a situation or event.

In formal terms I propose to make a live performance, where I am sitting in front of a table, I comb my hair, I collect the residues and I weave the rings of hair to accumulate them in a mountain that I have been elaborating for about a year now. It's a small action that reveals its transcendence from repetition. I attach a video of the action to make it clearer and photographs of the mountain of rings.

cr PerfoArtNet