Manu Mojito - Historias guardadas debajo de la cama: “Nuestra historia trans Colombiana”- Artista y Activista Colombiano

Frente a la posible realidad de lo análogo, el tiempo podría consumirse los recuerdos de lo que fue la historia Trans colombiana, las personas que vivieron las épocas mas difíciles de esta lucha, guardan sus recuerdos en pequeñas cajas o bolsas, a veces debajo del colchón a espera de añorar que lo que hicieron ahora de paso a nuevas batallas de resistencia. Pequeñas fotografías, diarios y recortes de artículos, son solo algunas de las cosas que encontraba en cuanto decidí emprender el viaje de juntar muchos archivos de diferentes personas en Colombia que nos ayudara a ex clarecer la historia trans de nuestro país. Junto a Andrea Correa, La Red Comunitaría Trans, Madorilyn y la familia Crawford, Katalina Ángel y el voz a voz de ellas mismas, empezamos a explicar porque es importante que estos archivos que ellas tenían no solo eran recuerdos, si no un testimonio político para contar la historia de sus luchas, un legado para nuevas generaciones que siguen resistiendo por sus derechos y junto a Arkhé: Archivos de arte latinoamericano, Decidimos ir a buscar a cada una de ellas para juntar las piezas de un rompecabezas que la sociedad quizo negar.

El objetivo de aportar imágenes y textos a esta historia, era que la historia pueda ser contada por ellas, que sus mismos actores fueran los que aportaran la verdad de lo que paso y que la sociedad se encarga de ocultar. Ciudad bolívar, 20 de julio, Kennedy, Los mártires, El barrio Santafé, Bosa, Tunjuelito, Venecia, Suba, Chapinero, Usaquén, fueron solo algunos de los barrios donde junto a la ayuda de muchas personas trans fuimos para encontrar estas historias. Luego por supuesto el camino tomo más forma viajando a Medellin, Pereira, Armenia, Barranquilla, Cartagena, Maicao, Villavicencio, entre otros para encontrar los actores de esta historia. NUESTRA HISTORIA TRANS COLOMBIANA Dentro de la historia Colombiana es imposible no recordar estos momentos hostiles de violencia que hemos vivido y que aún tienen presencia en nuestra tierra. Hemos hablado de reconciliación y paz, escrito una historia que desde libros hasta monumentos nos hablan de querer generar un cambio, un anhelo de buscar re escribir esta realidad de una manera más positiva. Y dentro de ella, hemos recorrido posiciones políticas, étnicas, raciales y de poblaciones vulnerables, pero debido a diversas cosmovisiones o imaginarios sociales hemos dejado de lado una historia que ha estado presente en momentos cruciales Colombianos; personas que enfrentaron el conflicto y la rabia de una sociedad que desahogaba una guerra sobre objetivos vulnerables, sobre lo que no entendíamos. La historia Trans cruza por tantas vertientes del contexto colombiano, partiendo desde lo cálido del transformismo que a partir de la copia dejo que algunos grupos sociales colombianos pudiéramos disfrutar réplicas de los shows de artistas que por el conflicto y la pobreza nos era difícil traer a Colombia, de acuerdo a diferentes contextos o realidades, condiciones sociales que simplemente no ayudaban a tener el poder adquisitivo para tantos otros de disfrutar diferentes shows o performances de otras latitudes, pero igualmente dejando como resultado que una población discriminada tuviera un primer contacto de paz con todo un país que estaba herido y desangrado por la guerra. Mientras a su vez otro pedazo de la población Trans, transexuales y transgénero, era correteada, abusada, maltratada y eliminada por un país que no entendía su presencia públicamente, pero que consumía a escondidas. Que mientras recorrían las calles disparando al aire para matar decenas de ellas, en las noches a escondidas contrataban para sus escenas clandestinas de deleite privadas. Trans que por asumirse Trans fueron expulsadas del cálido hogar de una familia, del abrazo de un padre o una madre, que no entendían a su hijo, pero más que eso tenían miedo de ser excluidas por la sociedad, por ese poder patriarcal y machista dando un proceso de segregación a su propia sangre. Si bien en el 81 dejo de ser ilegal ser homosexual, pero no dejo de ser perseguido, luego en el 91 existió una ley sobre identidad de género, donde se abriga por primera vez políticamente a las personas trans, pero sin dejar a un lado su persecución, yendo de la mano de una libertad poco creíble, por lo menos en una totalidad. Siempre cruzadas por trabajos criminalizados, dando como resultado una visibilización de una problemática tan clara como negar un empleo digno o unas condiciones medianamente aceptables, a demás de niveles de vida y derechos básicos violados por un conglomerado de poder. Esta historia habla sobre personas colombianas a través de la guerra de cuerpos, la guerra ideológica y la guerra social que aún no se ha abierto a diferentes pensamientos y realidades que siendo obvias para la sociedad aún se deslegitimizan negando un desarrollo integro digno.