Nada sabe tan bien como sentirse delgado / México /Laura Gisela Herrera Mendoza

 

Nothing tastes as good as skinny feels #THINSPO es una pieza de videoperformance que indaga en los mecanismos mediante los cuales el control disciplinar de los cuerpos produce y sostiene un régimen corporal hegemónico, particularmente en las corporalidades feminizadas. La obra parte de una consigna ampliamente difundida en la cultura de la delgadez para evidenciar cómo el control, disfrazado de autocuidado, se traduce en prácticas de violencia cotidiana ejercidas sobre el propio cuerpo.


En el videoperformance, el cuerpo de la artista se presenta como territorio de inscripción de normas que no son individuales, sino históricas y sociales. La pieza expone la lógica de la disciplina, que consiste en contar, medir, restringir y corregir. Esta acción no busca representar de forma literal una dieta o un trastorno alimentario, sino poner en escena la interiorización de un mandato que regula la relación con la comida, el placer y la supervivencia. El cuerpo que se muestra no es idealizado, sino atravesado por la ansiedad y la repetición compulsiva, para el cual el acto de comer deja de ser una acción vinculada a la nutrición y al goce, para convertirse en un campo de control y castigo. La obra subraya que esta desregulación en la alimentación no es una falla individual, sino una consecuencia directa de un sistema que promueve la autovigilancia constante.


Desde una perspectiva crítica y feminista, el videoperformance señala cómo estos mandatos afectan de manera diferenciada a las mujeres, cuyos cuerpos han sido históricamente regulados y corregidos. La pieza no propone una narrativa de superación, sino un gesto de exposición al hacer visible el daño para desactivar su normalización. En ese sentido, la obra se configura como un espacio de reivindicación simbólica, donde el cuerpo, al mostrarse en su fragilidad y contradicción, cuestiona el régimen que lo oprime y abre la posibilidad de imaginar otras formas de relación con la alimentación y con el propio existir.

Nothing tastes as good as skinny feels #THINSPO is a video performance piece that explores the mechanisms by which the disciplinary control of bodies produces and sustains a hegemonic bodily regime, particularly in feminized bodies. The work begins with a widely disseminated slogan in thinness culture to reveal how control, disguised as self-care, translates into practices of everyday violence exerted on one's own body.

In the video performance, the artist's body is presented as a territory inscribed with norms that are not individual, but rather historical and social. The piece exposes the logic of discipline, which consists of counting, measuring, restricting, and correcting. This action does not seek to literally represent a diet or an eating disorder, but rather to stage the internalization of a mandate that regulates the relationship with food, pleasure, and survival. The body depicted is not idealized, but rather permeated by anxiety and compulsive repetition, for whom the act of eating ceases to be an action linked to nutrition and pleasure, becoming instead a field of control and punishment. The work underscores that this dysregulation of eating is not an individual failing, but a direct consequence of a system that promotes constant self-monitoring.

From a critical and feminist perspective, the video performance highlights how these mandates affect women differently, whose bodies have been historically regulated and corrected. The piece does not propose a narrative of overcoming these conditions, but rather an act of exposure, making the harm visible in order to deactivate its normalization. In this sense, the work is configured as a space of symbolic reclamation, where the body, by revealing its fragility and contradictions, questions the regime that oppresses it and opens the possibility of imagining other ways of relating to food and to existence itself.

https://www.youtube.com/@lauragiselaherreramendoza

Laura Gisela, ella, Ciudad Victoria, Tamaulipas, México, 2000.
Egresada de la licenciatura en Estudios del Arte y Gestión Cultural de la Universidad Autónoma de Aguascalientes y artista visual especializada en performance. Incursionó en la práctica del arte acción desde el 2023 y desde entonces ha adquirido conocimientos en distintos talleres y laboratorios, entre los más destacados se encuentran Cleaning the House (2025) por Marina Abramovic en La Cuadra San Cristóbal, Cartografía de las sensaciones. Un viaje por la hondura del cuerpo (2025) por Eugenia Vargas y Butoh e improvisación (2025) por Aurea Arreola, ambos en Foro LARVA.
Su práctica artística se ha desarrollado en Aguascalientes; cuenta con una exposición individual titulada Laura Patricia se desdibujó el borde (2025) en la Galería El Obraje. También ha participado en diversas muestras colectivas, entre ellas Un dos tres por mí y por todas mis amigas (2022) Rüido proyectos en colaboración con Inter-Tropical, Fragmentos (2023) Centro de Artes Visuales, ¿Juegamos en mi casa? (2023) Galería Francisco Díaz de León, 5to y 6to Encuentro Internacional de Perfomance No Lo Haga Usted Mismo (2023-2024). Fuera del estado formó parte de la muestra colectiva Cómo se nombra un pasaje (2022) Espacio Cabeza, Guadalajara, Jal, 6ta edición de la Feria de Arte CLAVO (2024) CDMX, Nodosde (2024) Torre Andrade en colaboración con Espacio Sin Nombre, León, Gto.
Es beneficiaria del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales a través del PECDA Aguascalientes 2025. Actualmente su línea de producción investiga al cuerpo no solo como soporte de creación desde el performance, sino como una entidad capaz de originar, actualizar y realizar al lenguaje.